Línea temporal: el proceso de mi madre

Esta entrada será una línea temporal de todo lo que vaya ocurriendo con la salud de mi madre. La iré actualizando conforme tengamos nuevos estudios, diagnósticos, tratamientos, decisiones y cambios importantes.

No pretende ser un expediente médico ni una explicación clínica. Es, sobre todo, una forma de ordenar lo que estamos viviendo y no perder de vista cómo ha ido cambiando todo con el tiempo. Cuando un hallazgo todavía no está confirmado por biopsia o por un informe definitivo, lo dejaré señalado como tal.

10 de marzo de 2026 — La primera señal importante

Un ultrasonido abdominal mostró hidronefrosis grado III del riñón izquierdo. No se identificó en ese momento el sitio de la obstrucción y se recomendó completar el estudio con una urotomografía.

14 de marzo de 2026 — Aparece la lesión renal

La UROTAC mostró una lesión compleja en el riñón izquierdo de aproximadamente 6 cm, con componente sólido y reforzamiento con contraste, considerada sospechosa de un proceso neoplásico. En el mismo estudio también se describió una lesión en el cérvix que necesitaba aclararse.

El 24 de marzo se realizó una biopsia de cérvix. El material estudiado mostró endocervicitis crónica; no se reportó cáncer en esa muestra.

20–25 de abril de 2026 — Nefrectomía y diagnóstico definitivo

El 20 de abril mi madre fue sometida a una nefrectomía radical izquierda. El riñón izquierdo fue extirpado por la lesión tumoral.

El reporte de anatomía patológica del 25 de abril confirmó un carcinoma renal de células claras, unifocal, de 6.2 × 6 cm y grado histológico III ISUP. El informe describe necrosis tumoral, ausencia de invasión linfovascular identificada y una neoplasia limitada al parénquima renal sin afectar la cápsula.

Reporte de anatomía patológica de la nefrectomía — 25 de abril de 2026

29–30 de mayo de 2026 — Empiezan los problemas intestinales

El 29 de mayo una radiografía de abdomen mostró datos compatibles con suboclusión intestinal. El informe dejó abierta la causa y mencionó la posibilidad de bridas o adherencias.

Al día siguiente, una tomografía describió abundante contenido fecal en el colon y un engrosamiento del músculo psoas izquierdo con cambios en la grasa vecina. El radiólogo señaló que la causa estaba por determinar y que no podía descartarse recidiva tumoral o infiltración. Ese estudio no confirmaba cáncer y tampoco mostraba una estenosis intestinal en ese momento.

Julio de 2026 — Se documenta la estenosis

Una tomografía del 23 de julio fue informada sin imágenes de recidiva en la zona de la nefrectomía y sin estenosis intestinal. Cinco días después, sin embargo, la colonoscopia mostró directamente una estenosis en el colon descendente y se tomaron biopsias.

El 30 de julio, la anatomía patológica de esas biopsias encontró colitis crónica, edema y zonas de ulceración con necrosis, pero sin evidencia de displasia o malignidad en el material evaluado. Ese resultado fue importante, aunque no explicó por completo la causa de la estenosis.

También existe registro de que el 30 de julio se realizó una cirugía para quitar una adherencia. Hasta ahora no contamos con un informe operatorio detallado que permita describir exactamente qué se encontró o qué se hizo.

29 de agosto de 2026 — La estenosis resulta ser severa

Una nueva colonoscopia mostró una estenosis del colon descendente mucho más claramente documentada: el informe describe un área que ocluía aproximadamente el 95 % de la luz del colon. El colonoscopio no pudo atravesarla. También se describieron friabilidad, eritema y pérdida del patrón vascular de la mucosa.

Este estudio confirmó que existía una alteración anatómica importante, pero por sí solo no estableció cuál era su causa.

12 de septiembre de 2026 — PET-CT y nueva preocupación oncológica

Se realizó un PET-CT de cuerpo entero con FDG. El estudio describió una lesión hipermetabólica en la fosa renal izquierda, donde antes estaba el riñón, con SUVmax de 16.31, además de pequeñas adenopatías en la raíz del mesenterio con actividad metabólica.

La impresión diagnóstica del PET fue de actividad tumoral compatible con el cáncer renal conocido. Aun así, el PET es un estudio de imagen: las lesiones actuales todavía necesitaban integrarse con el resto de los estudios y, cuando el equipo lo considerara necesario, confirmarse con tejido.

Informe del PET-CT de cuerpo entero con FDG — 12 de septiembre de 2026

Finales de septiembre de 2026 — Dos problemas que deben resolverse juntos

Gastroenterología decidió mantener por el momento un manejo conservador de la estenosis: dieta blanda o en puré, tratamiento para disminuir la irritación intestinal y mantener las evacuaciones blandas, intentando aplazar o evitar una cirugía si era posible. También se habló de valorar una prótesis o stent dependiendo de la evolución y del panorama oncológico.

El 26 de septiembre se realizó otra tomografía con contraste. Al momento de esta actualización todavía falta incorporar el informe escrito completo a la línea temporal.

En esos días también quedó documentada una pérdida de peso importante: de 61 kg en abril a 45 kg el 27 de septiembre. Por eso la alimentación, los suplementos y el seguimiento del peso se volvieron otra parte importante del proceso.

Finales de septiembre y comienzos de octubre de 2026 — Oncología y biopsia pendiente

Después de revisar el PET, oncología explicó a la familia que considera probable una recurrencia del carcinoma renal en la zona del riñón extirpado. También se solicitó una biopsia de la lesión actual para comprobar qué tejido hay allí y si corresponde al mismo cáncer renal antes de definir con mayor precisión el tratamiento.

Se han mencionado distintas posibilidades de tratamiento, pero todavía no tenemos documentado un esquema definitivo con nombre de medicamentos, dosis, frecuencia o fecha de inicio. Tampoco está demostrado que la estenosis del colon sea maligna: las biopsias del colon realizadas en julio no mostraron cáncer en el material obtenido.

30 de septiembre de 2026 — Iniciamos la incorporación al IMSS

Después de meses pagando estudios, consultas, procedimientos y tratamientos de forma particular, nuestros ahorros se agotaron y ya no era posible sostener de la misma manera lo que venía. Mi madre no tenía cobertura médica activa, así que iniciamos su incorporación voluntaria al IMSS como persona trabajadora independiente.

El IMSS registró la solicitud el 30 de septiembre. El trámite todavía necesitaba completarse con el primer pago; el correo oficial indicaba que debía realizarse a más tardar el 20 de octubre y que, de concluirse correctamente, la vigencia del aseguramiento comenzaría el 1 de noviembre de 2026.

Una constancia de vigencia emitida el 1 de octubre todavía señalaba que no tenía derecho vigente al servicio médico. Por eso este momento no representa todavía el inicio de la atención en el IMSS, sino el comienzo del proceso para conseguir cobertura institucional y poder continuar con los tratamientos que siguen.

Octubre de 2026 — El presente

En este momento el proceso tiene dos frentes principales: aclarar y tratar la posible recurrencia del cáncer renal y, al mismo tiempo, resolver o controlar la estenosis severa del colon descendente para reducir el riesgo de nuevos episodios obstructivos y proteger su nutrición.

Esta línea temporal seguirá abierta. Aquí iré agregando las biopsias, estudios, consultas, tratamientos, decisiones y cambios que realmente modifiquen el rumbo de su atención.


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